La forma de guardar una muñeca sexual determina en gran medida cuánto tiempo se conserva bonita. Sus dos enemigos son la presión y el calor: la presión prolongada en un mismo punto deja hundimientos permanentes en la piel, y el calor y la luz del sol resecan y apagan el material. Además, normalmente querrás poder dejarla fuera de la vista. Estos son los tres métodos que funcionan.
Colgada en un armario
Es el mejor método para la piel. Con un kit para colgar, la muñeca queda suspendida de un gancho bajo la cabeza en la barra de un armario normal; los pies quedan justo por encima del suelo. No hay presión sobre la piel en ningún punto, el aire circula por todas partes y el armario queda cerrado. Comprueba que la barra aguante el peso: una barra de acero estándar soporta de 40 a 50 kilos; una de plástico o de aluminio fino, no. No quites la cabeza mientras está colgada; el gancho está diseñado para descargar el cuello.
Tumbada
Tumbada está bien, siempre que sea sobre una superficie blanda y plana y sin brazos ni piernas bajo el cuerpo. Un colchón, un edredón grueso o una manta suave dentro de un baúl grande funcionan bien. Coloca la muñeca boca arriba, con los brazos a lo largo del cuerpo y las piernas estiradas, y cambia la postura cada pocas semanas. Lo que no funciona: dejarla sentada mucho tiempo. Sentada, todo el peso recae sobre una superficie pequeña y en pocas semanas se forman pliegues en las nalgas y los muslos que ya no desaparecen.
En una maleta
Una maleta con cierre, forro blando y ruedas es la opción más discreta y la única que puedes dejar en un pasillo o en un trastero sin dar explicaciones. El inconveniente es que la muñeca va tumbada dentro y, por tanto, hay que cambiarla de postura de vez en cuando; la ventaja es que trasladarla a otra habitación o a otra dirección resulta fácil. Fíjate en las medidas interiores: en una maleta para 168 cm cabe la mayoría de los modelos; en una más pequeña, no.
Temperatura y luz
Guarda la muñeca entre unos 10 y 30 grados, lejos de radiadores, suelo radiante y luz solar directa. Un desván bajo el tejado se calienta demasiado en verano; un trastero sin calefacción en invierno no es problema para el TPE, pero deja que la muñeca se atempere una hora antes de moverla, porque el TPE frío es menos flexible.
Ropa durante el almacenaje
Guarda la muñeca preferiblemente desnuda o con algodón claro y prelavado. La ropa oscura y la ropa de cama de colores destiñen, y en semanas de almacenaje ese contacto es lo bastante largo para provocar una decoloración permanente. Una funda o sábana blanca entre la muñeca y la superficie evita la mayor parte del problema.

