En las fotos casi todo el mundo elige la muñeca más alta. En la práctica, lo que decide si disfrutas de ella a diario o si se queda en el armario al cabo de un mes es el peso. Este artículo te ayuda a elegir una talla de muñeca sexual que encaje con tu casa, tu cuerpo y tus hábitos.
Por qué 30 kilos pesan más que 30 kilos
Una muñeca de 158 cm pesa unos 30 kilos; un modelo de 166 cm, unos 37. Parece manejable: una maleta llena también pesa 30 kilos. La diferencia es que una maleta tiene asa y es rígida. Una muñeca es blanda: el peso cuelga de los brazos, las piernas y el torso, y se desplaza en cuanto la levantas. No levantas 30 kilos, levantas 30 kilos que se te escapan. Moverla es, por tanto, más un abrazo que un agarre, y las escaleras son un obstáculo real.
La regla práctica
Cuenta con entre medio kilo y siete décimas de kilo por cada centímetro de altura. Cada diez centímetros más cuestan, por tanto, entre cinco y siete kilos más. Por debajo de 32 kilos una muñeca sigue siendo fácil de manejar para la mayoría de la gente; por encima de 36 kilos, levantarla, vestirla y ducharla empiezan a notarse como un esfuerzo. En nuestra página de categoría puedes filtrar por peso.
La altura en relación contigo
Una muñeca de 158 cm es ideal para la mayoría de los hombres: lo bastante alta para sentirse como una mujer adulta y lo bastante pequeña para tumbarse a tu lado sin ocupar media cama. Los modelos de 165 cm o más resultan más imponentes, pero eso se nota sobre todo sentada y de pie; tumbada, la diferencia es pequeña.
Piensa en dónde va a estar
Antes de elegir, recorre el camino: dónde se entregará el paquete, cómo llegará la muñeca al lugar donde va a estar y dónde la guardas durante el día. Subir una muñeca de 37 kilos por una escalera va bien entre dos personas y cuesta mucho a solas. Si vives en un piso sin ascensor, un modelo de menos de 32 kilos o un torso es una ventaja real.
Un torso como alternativa
Un torso de 77 a 86 cm pesa de 19 a 24 kilos y ofrece el mismo material y el mismo acabado que una muñeca completa. No es un compromiso en calidad, pero sí en experiencia: no hay cara ni brazos ni piernas que colocar. Para quien tiene poco espacio o duda del peso de una muñeca completa, es un primer paso sensato.
Nuestro consejo
En caso de duda, elige el modelo más ligero. Nadie se ha arrepentido nunca de una muñeca fácil de mover; muchos sí se han arrepentido de una demasiado pesada. Al final de este artículo tienes los modelos más ligeros de nuestro surtido, enviados desde nuestro propio stock.




